6 de junio de 2013

La buena voluntad es maravillosa, pero.... es suficiente?


Desde que empecé a utilizar las redes sociales he visto una cantidad innumerable de videos, fotografías, historias, reportajes y demás. Los temas van desde fútbol hasta temas políticos, pasando por campañas ecológicas, de solidaridad, etc., pero es imposible no darse cuenta que en los últimos meses las redes sociales han sido invadidas de videos y fotografías con mensajes positivos, motivacionales, llenos de historias maravillosas que nos hacen detenernos por un momento de nuestras agitadas jornadas y reflexionar un poco. Historias que resaltan la importancia de brindar una infancia feliz a nuestro niños, cuidar a nuestro medio ambiente, proteger a los animales, disfrutar la vida, comprender y respetar a los demás, amar a nuestro país, afrontar problemas de buena manera, frenar injusticias y predicar con el ejemplo, historias que dependiendo nuestros principios, valores, nuestro grado de sensibilidad, intereses y nuestra situación actual, nos llegan a lo más profundo del alma.  

Personalmente todo lo que tenga que ver con el tema de la niñez es mi debilidad, ya que considero que los niños son el futuro, son la alegría de este mundo y lo más maravilloso de este planeta; y jamás debería negárseles una infancia feliz. Son sólo niños y no cabe en mi cabeza la trata, explotación y el abuso (tanto psicológico como físico) existentes actualmente. Pero ese es otro tema, a lo que me voy con este mensaje es que cada día que "comparto" un video, "retweeteo" un mensaje, le doy "like" a una foto me pregunto dónde empieza mi buena voluntad y deseo de generar un cambio, y dónde llega ese deseo realmente. Lo hacemos para sentirnos mejor con nosotros mismos?, para intentar cambiar la mentalidad de nuestros círculos sociales?, para creer que "generamos un cambio"? y después qué??.... "Comparto" el video de "Revolución Jigote" (Revolución Jigote - Manifiesto Ciudadano)  y al salir de casa no saludo a los vecinos, al ir al trabajo me paso todos los semáforos en rojo "porque llevo prisa", en el trabajo tomo lapiceros y hojas de colores pertenecientes a la empresa para que mis hijos hagan sus tareas, en el almuerzo le pido a mi colega "que me haga colar" porque la fila está muy larga para comprar la comida, en la tarde le digo "looser" a mi colega porque cuando quiero mostrarle un video de un perro bailarín me dice que está haciendo sus informes y no tiene tiempo, en la noche llego a casa y le digo a mis hijos que estoy exhausto y que no tengo tiempo para escucharlos ni ayudarlos con sus tareas, y antes de dormirme le digo a mi pareja que deje de complicarse la vida y no me aturda con sus problemas porque tengo suficiente con los míos. Pero duermo y sueño tranquilo porque "compartí" el video en mi Facebook y me siento una mejor persona.

Hasta dónde llegan nuestras buenas intenciones?, pues personalmente me lo pregunto a diario. Y no me malentiendan, que yo sí creo que todos podemos generar cambios y mejorar este mundo, la pregunta es: cuán dispuestos estamos a dejar nuestra comodidad, nuestra rutina, nuestros prejuicios y nuestros miedos para ser agentes de cambio?

Para los que no aún no vieron los videos a los que me refiero, comparto algunos de mis favoritos con ustedes y espero que además de gustarles, generen en ustedes el deseo genuino de cambiar y generar cambios!








5 de junio de 2013

Síguete a ti mismo, y no te perderás


Y bueno, este año me tocó transmitir mis aventuras desde otro continente. Un destino totalmente inesperado el cual jamás estuvo entre mis planes y mediante el cual Dios me mostró una vez más lo maravilloso que es vivir y sorprenderte cada día por los caminos que vas recorriendo. 

Si no me equivoco todo empezó cuando me llegó mi crisis después de mi arribo de tierras Colombianas con un enorme deseo de hacer algo maravilloso en mi país y mi frustrado intento de "empezar" al fin algo propio, que fue una de las mejores lecciones de vida que tuve, pero que lastimosamente no dio resultado. Un día me encontré sentada frente a una taza de café, la computadora y el diario del día, buscando oportunidades de trabajo. Y así los días fueron pasando, las entrevistas laborales se fueron programando y las ofertas laborales me fueron desmotivando cada día más. Ese dolorcito de sentir que en mi país nadie valora el trabajo de las personas, su conocimiento y experiencia, se fue apropiando de mí. Estoy consciente de que muchas organizaciones no te ofrecen mejores condiciones laborales y salariales porque lastimosamente no están en la situación de hacerlo, pero debo decir que en la mayoría de los casos sólo sentí que se están acostumbrando a contratar a cualquier persona con su título en brazo que esté dispuesto a aceptar su oferta.

Cansada y bastante decepcionada decidí darme un respiro y gracias a múltiples consejos de personas maravillosas intenté ver caminos diferentes, me fui de viaje a La Paz con un cronograma perfectamente detallado donde incluía la dirección y los horarios de atención de cada una de las embajadas europeas por las cuales me interesaba. Así empezó una ajetreada semana en la cual compilé mucha información acerca de las ofertas académicas que diferentes países tenían a disposición para estudiantes bolivianos. Con un mundo de ofertas e información bajo el brazo volví a mi Cochabamba querida con el trabajo de analizar cada una de ellas para ver si encontraba algo que me interesara. Claro está que mientras realizaba esto, los procesos "busco-laborales" seguían.

De repente un día me levanté y empecé a sentir una directa relación entre el crecimiento de mi desmotivación y la disminución de mis ahorros, por lo cual decidí que mientras seguía analizando mis opciones académicas en el exterior, sería una más de las que aceptaba "la mejor de las ofertas".

Empecé a mirar y debo admitir que mi idea era irme a hacer un MBA en Bélgica, así mataba dos pájaros de un tiro, por el tema del francés, pero lastimosamente hubo cambio de fecha de aplicaciones y no me daba el tiempo de presentar mi aplicación

Una de esas tardes empecé a hablar con mi prima y le comenté en que andaba, a lo que me consultó porque no había considerado Alemania y le respondí que según yo todas las maestrías eran en alemán y yo soy cero a la izquierda en Deutsch. Me dijo que ahora el DAAD (Deutscher Akademischer Austauschdienst) ofrece becas para maestrías en inglés y que mirara para ver si ninguna de esas me interesaba. Pues ni corta ni perezosa lo hice, y no creo que imaginen mi cara al ver que entre las maestrías 100% en inglés se encontraba una joya maravillosa llamada SEPT

"The International SEPT Program is a research and training program at the University of Leipzig dedicated to providing theoretical insight as well as practical experience in the promotion of small and medium-sized enterprises in developing and transition countries. MBA Program in SME development is a practice oriented postgraduate program. The aim of the MBA Program is to convey theoretical knowledge, as well as application-oriented findings and practice-relevant experience surrounding the promotion and development of SMEs".

Señoras y señores! Había encontrado una maestría hecha a pedido! La emoción fue tan grande que inmediatamente me puse en campaña para ver los requisitos y cumplirlos hasta la fecha establecida de aplicación. Debo decir que fueron meses bastante "ajetreados" entre trabajar, alistarme para el TOEFL, legalizar títulos, hacer traducir papeles, pedir certificado de notas, recomendaciones, etc., etc., pero finalmente mi carpeta de aplicación fue entregada junto con mucha vibra positiva! sólo tocaba ser paciente y esperar más de seis meses para saber los resultados. Aunque les suene a telenovela mexicana, les seré muy sincera y confesaré que tenía mucha fe en que todo saldría como lo soñé. Alisté mi postulación con mucho esfuerzo y mucha fe y realmente me creía merecedora de un lugar ahí. Comento esto no en son de arrogancia o altanería, si no con el fin de incentivar a todo aquel que aún no se haya animado a postular a que lo haga YA!, porque créanme CUANDO SE QUIERE SE PUEDE!!!!.

Seis meses después y con un chaki tremendo de fin de año sonó mi celular y al otro lado de la línea tenía a la maravillosa Christine informándome que había sido aceptada y realizando un millón quinientas preguntas, las cuales se me hacía casi imposible responder por el nivel de felicidad que tenía!, y bueno, para hacerles el cuento más corto.... Lunes 3 de diciembre de 2012, son más de cuatro meses desde que pisé tierras Germanas!!! 
   
"Aprendí que no se puede dar marcha atrás, que la esencia de la vida es ir hacia adelante. La vida, en realidad, es una calle de sentido único"