25 de agosto de 2011

"Rosario Tijeras, presidente, Pablo Escobar, vicepresidente"

Acabo de terminar de leer el libro de Jorge Franco "Rosario Tijeras", libro que tenía pendiente desde hace más de un año cuando mi prima lo compró y lo leyó antes de su viaje a la costa colombiana. Creo que me alegra el no haberlo hecho mientras estaba allá, ya que ahora me hizo recordar taaaanto a Colombia con cada palabra que leía y cada expresión que tenían los personajes, realmente algo muy "bacano". 

También me puse a pensar muchisimo en mi viaje a Colombia, en las circunstancias del mismo, lo que pasó mientras estuve allá y como la visión de la misma etapa puede ser tan diferente cuando se la mira desde otros ángulos y en diferentes momentos de la vida, realmente creo que Colombia es un país que se quedará enraizado en mi corazón por siempre, porque lo que viví ahí me enseño demasiado y me mostró facetas mías que inclusive ni yo conocía. Me encantó el haber conocido "muchas realidades" colombianas y mediante ello, haber entendido mucho más profundamente la historia de ese hermoso país. 

Me perdí un poco en los recuerdos y al final no terminé de contar que me pareció el libro jajaja... no se si es porque vi un poco de la telenovela (gracias a la insistencia y pasión que le tenía mi roomie Anita jajaj) y por el hecho de que estuve en Medellín, que realmente puedo decir que "viví el libro en carne propia". Me acordé cuaaaaaaaaanto me gusta el término "güevonadas" (y cuanto recuerdo me hace a mi costeño favorito: Borelly), me antojé una deliciosa bandeja paisa con esas deliciosas arepitas y pude escuchar a los parces paisas hablándome con ese hermoso acento que tienen, entre muchas otras sensaciones y recuerdos. 

Ahora los dejo con un fragmento del libro que me gustó mucho ... realmente recomiendo el libro, y mas aún a gente que ha estado en el hermoso Medallo!.

"Medellín es como esas matronas de
antaño, llena de hijos, rezandera, piadosa y posesiva, pero también es madre seductora, puta, exuberante y fulgorosa. El que se va vuelve, el que reniega se retracta, el que la insulta se disculpa y el que la agrede las paga. Algo muy extraño nos
sucede con ella, porque a pesar del miedo que nos mete, de las ganas de largarnos que todos alguna vez hemos tenido, a pesar de haberla matado muchas veces, Medellín siempre termina ganando".